martes, 10 de mayo de 2016

DEADPOOL

Seamos sinceros: Nadie se esperaba el exito de Deadpool. Todos creíamos que solo la iríamos a ver un par de frikis amantes del gore y el humor negro. La película ha resultado una sorpresa en taquilla, cosa que me alegra bastante ya que tiene potencial para una secuela.

Deadpool narra las aventuras de Wade Wilson, un mercenario que tras contraer cáncer y ser sometido a un terrible experimento, adquiere poderes de curación y nuevas habilidades, que lo harán convertirse en el antihéroe más gamberro de Marvel: Deadpool. Junto con un su pelculiar sentido del humor, Deadpool, tendrá la misión de dar caza al hombre que casi destruye su vida y le ha convertido en el mutante que es. 

La película se desarrolla en dos tiempos, en el presente y lo que ocurrió dos años antes cuando Wade Wilson se convirtió en Deadpool. En este aspecto, es el típico film que cuenta el origen del personaje y poco a poco va desvelando el drama hasta dejar caer el desenlace en bandeja. Lo que diferencia a Deadpool del resto de películas de Marvel es su sentido del humor, no es la típica película con un protagonista cabreado con el mundo y que está continuamente deprimido, todo lo contrario, a pesar que hay algún momento dramático, es una película que es feliz de existir, como una celebración del cine de superhéroes, y esto es lo que la hace distinta, como pasaba con Guardianes de la Galaxia, de James Gunn, película con la que guarda algún parecido en cuanto al tono.

Deadpool es la película de superhéroes que están esperando todos aquellos que está hartos de de películas de superhéroes. No se toma en serio en ningún momento, la cinta tiene conciencia de que es una película y no te vende nada más que no sea puro entretenimiento ácido y gamberro, pero muy adulto. Es un film que se comunica con el espectador, que habla directamente con él, rompiendo la cuarta pared constantemente. Deadpool se mofa y hace bromas sobre infinidad de temas y cuestiones que son vigentes a día de hoy, tales como los superheores, la sexualidad o la industria palomitera de Hollywood.

El director, Tim Miller, que hasta el momento solo había producido un par de cortos animados, ha hecho un trabajo acertado a cuanto dirección, puntos de vista y decisiones de enfoque. El diseño estético de la película se ha hecho para que sea fiel al del cómic. Destaca la fotografía de Ken Seng, está a muy buen nivel, presentando unos escenarios muy grisáceos, con un buen contraste de tonos rojos, tanto en la sangre como en la acción y el traje de Deadpool.

Al igual la banda sonora, despuntan un par de temas estilo hiphop que le pegan muy bien al carisma de la pelicula. Sobresale Ryan Reynolds como Deadpool, es un tipo simpático, con carisma, que cae bien y sabe decir la frase correcta en el momento oportuno. Los secundarios simplemente se limitan a cumplir su papel, como es el caso de Morena Beccarin, que pasa por una actuación algo discreta y cumple su rol de tía buena. Por desgracia, lo más flojo de la película es el villano, un apartado que esta siendo demasiado descuidado por las películas de Marvel, no se profundizada en el lo suficiente, y no están a la altura del resto de componentes.

El guión esta algo sobrecargado en cuanto a gag, humor y referencias, pierde fuelle en los ultimo minutos y no sabe alcanza el climax. Pero pese a todos los fallos, funciona muy bien como comedia, a pesar de su extructura un tanto extraña. Es una película necesaria, hace escuela a la hora de contar historias de superheroes con un enfoque más adulto, por lo que respecta al humor y las imágenes explicitas que se muestran en pantalla. No es una película para niños, es la películas para el niño que todos llevamos dentro, o al menos así es como me la han vendido. Muy recomendable.






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